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Análisis de Vibraciones

Cómo establecer alarmas y límites de vibración en un programa de mantenimiento predictivo

Fecha: 08/09/2026

8 minutos

Introducción: el límite de vibración que nadie cuestionó

En muchas plantas industriales, las alarmas de vibración se configuran una sola vez durante la puesta en marcha del sistema y nunca vuelven a revisarse. Con el tiempo, esos límites (establecidos de forma genérica, copiados de otra máquina o simplemente dejados por defecto en el software) se convierten en números que nadie cuestiona pero que tampoco generan confianza real.

Un límite de vibración mal establecido tiene dos consecuencias igualmente problemáticas: si es demasiado bajo, genera alarmas falsas que el equipo aprende a ignorar. Si es demasiado alto, permite que una falla evolucione sin activar ninguna alerta. En ambos casos, el programa predictivo pierde credibilidad y efectividad.

Establecer alarmas y límites de vibración de forma técnica y fundamentada es una de las decisiones más importantes dentro de cualquier programa de monitoreo basado en condición.

Tendencia de vibración RMS con zonas de alarma utilizadas para establecer límites de vibración en programas de monitoreo basado en condición
Tendencia de vibración RMS con zonas de alarma utilizadas para establecer límites de vibración en programas de monitoreo basado en condición

Tipos de alarmas en un programa de monitoreo de condición

Antes de definir valores, es importante entender qué tipos de alarmas se utilizan habitualmente en programas de monitoreo de condición.

Alarma de alerta (Alert)

Es el primer nivel de alarma. Indica que el equipo ha superado un umbral que requiere atención y seguimiento más frecuente. No implica intervención inmediata, sino que activa un protocolo de investigación para determinar si la condición está evolucionando.

Alarma de peligro (Danger)

Es el segundo nivel. Indica que el equipo ha alcanzado una condición que representa un riesgo real para su integridad. En muchos programas, la activación de esta alarma desencadena una acción inmediata: inspección, reducción de carga o parada programada.

Alarmas de nivel global vs. alarmas espectrales

Las alarmas de nivel global monitorean el valor overall del punto de medición. Son fáciles de configurar y útiles para detectar cambios importantes en el estado general del equipo.

Las alarmas espectrales monitorean bandas de frecuencia específicas dentro del espectro. Permiten detectar el crecimiento de frecuencias características asociadas a fallas concretas (rodamientos, engranajes, desbalance) con mayor sensibilidad y anticipación que las alarmas globales.

Un programa robusto utiliza ambos tipos de forma complementaria.

Normas internacionales como punto de partida

Las normas ISO proporcionan criterios de severidad vibratoria que pueden utilizarse como referencia inicial para establecer límites.

ISO 20816

La serie ISO 20816 establece criterios para evaluar la severidad de la vibración en diferentes tipos de maquinaria rotativa. Estos criterios pueden utilizarse como una referencia inicial para establecer límites de vibración, siempre que la parte de la norma corresponda al tipo de máquina evaluada.

Define cuatro zonas de condición:

ZonaCondiciónDescripción
ABuenaMáquina nueva o recién mantenida
BAceptableOperación continua sin restricciones
CTolerableOperación limitada en el tiempo
DInaceptableRiesgo de daño: intervención inmediata

Los límites entre zonas varían según el tipo de máquina, la potencia, la velocidad y el tipo de montaje. Por esta razón, antes de aplicar la norma es fundamental identificar qué parte de ella aplica al equipo específico que se está evaluando.

Limitaciones de las normas

Las normas son un punto de partida, no una solución completa. Tienen limitaciones importantes que el analista debe conocer:

No cubren todos los tipos de maquinaria.

Están basadas en niveles globales y no en análisis espectral.

No consideran el historial específico del equipo ni sus condiciones de proceso.

Aplicarlas de forma genérica puede resultar en límites inadecuados para equipos con características particulares.

Clasificación de la severidad de vibración según la norma ISO 20816 con las zonas A, B, C y D
Clasificación de la severidad de vibración según la norma ISO 20816 con las zonas A, B, C y D

Métodos para establecer alarmas propias

Cuando las normas no aplican directamente o se requiere mayor precisión, existen métodos alternativos para definir límites adaptados a cada equipo.

Método estadístico basado en histórico

Consiste en recopilar mediciones del equipo durante un período representativo de operación normal y calcular la media y la desviación estándar de los valores obtenidos.

Una práctica utilizada en algunos programas consiste en definir límites estadísticos a partir de la media y la desviación estándar de un historial representativo de mediciones. Por ejemplo, pueden emplearse umbrales cercanos a media + 2σ para alerta y media + 3σ para peligro, aunque estos valores deben validarse considerando la criticidad del equipo, la estabilidad del proceso y la experiencia operacional.

Este método es especialmente útil para equipos con características únicas o que operan en condiciones muy específicas donde las normas genéricas no resultan aplicables.

Método porcentual sobre línea base

Consiste en establecer una medición de referencia en condiciones conocidas de buen estado y definir los límites como porcentajes sobre ese valor base.

En algunos programas se utilizan incrementos porcentuales sobre la línea base, por ejemplo entre un 150% y un 200% para una alarma de alerta y entre un 300% y un 400% para una alarma de peligro. Estos valores son únicamente orientativos y deben ajustarse según el comportamiento histórico del equipo.

Es un método sencillo y práctico, especialmente útil cuando se incorpora un equipo nuevo al programa o cuando se dispone de datos de referencia confiables tras una intervención de mantenimiento.

Alarmas espectrales por banda de frecuencia

En lugar de monitorear únicamente el nivel global, este método define alarmas sobre rangos de frecuencia específicos del espectro.

Por ejemplo, se puede configurar una alarma que monitoree exclusivamente la banda de frecuencias donde se espera encontrar la BPFO de un rodamiento. Si esa componente supera el umbral definido, la alarma se activa independientemente del nivel global del equipo.

Este enfoque permite detectar fallas incipientes con mucha mayor anticipación que las alarmas globales y reduce significativamente el número de falsas alarmas. Su configuración requiere conocer previamente las frecuencias características de cada máquina y mantenerlas actualizadas cuando cambian la velocidad de operación o los componentes instalados. En sistemas de monitoreo permanente también es habitual configurar diferentes conjuntos de alarmas según el modo de operación o el régimen de velocidad del equipo.

Comparación entre alarmas espectrales por banda de frecuencia y por máscara en el análisis de vibraciones
Comparación entre alarmas espectrales por banda de frecuencia y por máscara en el análisis de vibraciones

Errores más comunes al configurar alarmas

Conocer los errores más frecuentes es tan importante como conocer los métodos correctos.

Usar los valores por defecto del software: es el error más habitual. Los límites predeterminados del software de gestión de vibraciones son genéricos y no consideran las características específicas de cada equipo. Usarlos sin revisión equivale a no tener alarmas reales.

Aplicar los mismos límites a todos los equipos: una bomba de proceso crítico y un ventilador auxiliar no pueden compartir los mismos criterios de alarma. La criticidad del equipo, su tamaño, velocidad y función dentro del proceso deben reflejarse en los límites definidos.

No revisar las alarmas tras intervenciones de mantenimiento: después de un balanceo, una realineación o un cambio de rodamientos, los niveles de vibración del equipo pueden cambiar significativamente. Los límites deben revisarse y actualizarse para reflejar el nuevo estado de referencia.

Configurar solo alarmas globales: las alarmas de nivel global son necesarias pero insuficientes. Un equipo puede desarrollar un defecto importante en un rodamiento sin que el nivel global supere los umbrales definidos. Las alarmas espectrales son imprescindibles para una detección temprana confiable.

No considerar la velocidad variable del equipo: en maquinaria con variadores de velocidad, las frecuencias características cambian con la velocidad de giro. Si las alarmas no contemplan esta variación, pueden generarse falsas alarmas o dejar de detectar fallas reales.

Ignorar las alarmas frecuentes: cuando una alarma se activa repetidamente sin que nadie actúe, el equipo aprende a ignorarla. Esto es una señal de que el límite está mal configurado o de que existe una condición que no se ha investigado correctamente.

Alarmas y criticidad: no todos los equipos son iguales

Uno de los principios fundamentales en la gestión de alarmas es que los límites deben ser proporcionales a la criticidad del equipo dentro del proceso.

Un equipo crítico (sin redundancia, cuya parada detiene la producción) merece alarmas más sensibles, revisiones más frecuentes y criterios de intervención más conservadores. Un equipo no crítico con redundancia disponible puede tolerar criterios más permisivos sin comprometer la confiabilidad del proceso.

La criticidad no modifica únicamente el valor de las alarmas; también influye en la frecuencia de medición, la estrategia de monitoreo y la rapidez con que debe responderse ante una condición anómala.

Establecer una matriz de criticidad antes de configurar las alarmas permite priorizar recursos, definir frecuencias de medición adecuadas y tomar decisiones de intervención más fundamentadas.

La importancia de revisar y ajustar periódicamente

Las alarmas no son estáticas. Un programa de monitoreo maduro revisa periódicamente la efectividad de sus límites y los ajusta cuando es necesario.

Señales de que los límites deben revisarse:

Alarmas frecuentes sin fallas reales detectadas: los límites son demasiado bajos.

Fallas que ocurren sin haber activado alarma previa: los límites son demasiado altos o las alarmas espectrales son insuficientes.

Cambios importantes en las condiciones de operación del equipo.

Intervenciones de mantenimiento que modifican el estado de referencia.

Un programa que revisa y ajusta sus alarmas regularmente mejora continuamente su capacidad de detección y reduce progresivamente tanto las falsas alarmas como las fallas no detectadas.

Conclusión

Establecer alarmas y límites de vibración de forma técnica y fundamentada no es un trámite administrativo dentro del programa predictivo, es una decisión que determina directamente su capacidad para detectar fallas a tiempo.

Las normas ISO son un punto de partida útil, pero los programas de monitoreo más maduros combinan esos criterios con métodos estadísticos, alarmas espectrales por banda de frecuencia y una revisión periódica que mantiene los límites alineados con la realidad operativa de cada equipo.

Un límite bien establecido reduce significativamente la probabilidad de falsas alarmas y mejora la capacidad del programa para detectar fallas en etapas tempranas.