Termografía Infrarroja
Inspección termográfica en tableros eléctricos: fallas más comunes y buenas prácticas
Fecha: 08/09/2026
6 minutos
Introducción: una de las aplicaciones más importantes de la termografía
Los tableros eléctricos concentran una gran cantidad de conexiones, dispositivos de protección y elementos de maniobra cuya confiabilidad depende, en gran medida, de la calidad de sus contactos eléctricos. Una conexión floja, un borne deteriorado, una resistencia de contacto elevada o una sobrecarga pueden generar incrementos de temperatura mucho antes de provocar una falla funcional.
Por esta razón, la inspección termográfica de tableros eléctricos es una de las aplicaciones más extendidas del mantenimiento predictivo. Permite identificar anomalías térmicas mientras el sistema permanece energizado, reduciendo la necesidad de intervenciones invasivas y facilitando un diagnóstico eléctrico confiable.
Sin embargo, detectar un punto caliente no equivale automáticamente a diagnosticar una falla. La interpretación debe considerar la carga, la comparación con componentes equivalentes y las condiciones de operación del sistema.
Por qué los tableros eléctricos desarrollan puntos calientes
Cuando la corriente atraviesa una resistencia eléctrica, parte de la energía se transforma en calor por efecto Joule.
Si la resistencia aumenta debido a una conexión deficiente, corrosión, contaminación o deterioro del contacto, la generación de calor también aumenta.
Entre las causas más habituales se encuentran:
- Conexiones flojas.
- Bornes con torque insuficiente.
- Corrosión u oxidación.
- Contaminación superficial.
- Sobrecargas eléctricas.
- Desequilibrio entre fases.
- Componentes envejecidos.
- Contactos internos deteriorados.
En la mayoría de los casos, el incremento de temperatura aparece mucho antes de que el componente falle completamente.
La importancia de inspeccionar bajo carga
La mayoría de las anomalías térmicas en tableros eléctricos solo se manifiestan cuando circula una corriente suficiente a través de los componentes inspeccionados. Una conexión con resistencia de contacto elevada puede presentar una temperatura aparentemente normal si el circuito opera con poca carga.
Por esta razón, las inspecciones termográficas deben realizarse, siempre que sea posible, con el equipo operando bajo condiciones representativas de carga. Diversas guías de mantenimiento, como NFPA 70B, recomiendan considerar este aspecto durante la planificación e interpretación de las inspecciones.

Componentes que deben inspeccionarse
Aunque toda la instalación puede inspeccionarse, existen componentes que presentan mayor probabilidad de desarrollar anomalías térmicas.
Barras de distribución
Las barras soportan corrientes elevadas y concentran múltiples uniones mecánicas. Las diferencias de temperatura entre fases equivalentes pueden indicar problemas de contacto o distribución de carga.
Interruptores automáticos
Los interruptores pueden desarrollar calentamientos localizados debido al deterioro de contactos internos o conexiones deficientes. La comparación entre polos del mismo interruptor suele proporcionar información muy útil.
Fusibles y portafusibles
Los portafusibles suelen ser uno de los puntos donde se detectan con mayor frecuencia anomalías térmicas durante las inspecciones. Una diferencia térmica respecto a fases equivalentes puede indicar resistencia de contacto elevada.
Contactores y arrancadores
Los contactos sometidos a maniobras frecuentes pueden deteriorarse con el tiempo. La termografía permite identificar incrementos de temperatura compatibles con desgaste interno o conexiones deficientes.
Bornes y terminales
Los bornes atornillados representan uno de los puntos más críticos del tablero. Un torque incorrecto puede incrementar la resistencia de contacto y producir calentamientos localizados.
Transformadores de distribución y control
Los bornes, conexiones y terminales de transformadores también pueden inspeccionarse mediante termografía para identificar diferencias térmicas compatibles con sobrecargas, conexiones deficientes o desequilibrios de carga.

Fallas más comunes detectadas mediante termografía
Entre los patrones térmicos anómalos más frecuentes se encuentran:
Conexiones flojas: incrementan la resistencia eléctrica y producen calentamientos localizados.
Sobrecargas: los conductores y dispositivos presentan una elevación progresiva de temperatura cuando circula una corriente superior a la prevista.
Desequilibrio de carga: comparar las tres fases permite identificar diferencias térmicas que pueden estar asociadas con una distribución desigual de corriente. La confirmación requiere mediciones eléctricas complementarias.
Contactos deteriorados: interruptores, contactores y seccionadores pueden presentar calentamientos debido al desgaste de sus contactos internos.
Corrosión y contaminación: la presencia de óxido, suciedad o contaminación puede aumentar la resistencia de contacto y modificar el patrón térmico.
Cómo interpretar correctamente una anomalía térmica
Uno de los errores más comunes consiste en evaluar únicamente la temperatura máxima registrada.
Una interpretación confiable debe considerar:
- La carga del circuito durante la inspección.
- La comparación con componentes equivalentes.
- La emisividad de las superficies observadas.
- La temperatura reflejada, es decir, la radiación de otras fuentes de calor cercanas que la cámara puede captar junto con la del propio componente.
- El historial del activo.
- La diferencia de temperatura (ΔT).
En la mayoría de las inspecciones eléctricas, el ΔT entre componentes equivalentes aporta más información que la temperatura absoluta.
Algunas organizaciones utilizan criterios basados en el ΔT para ayudar a priorizar las anomalías detectadas. Sin embargo, los valores de intervención pueden variar según la metodología empleada (NFPA 70B, NETA, procedimientos del fabricante o criterios internos de cada planta), la criticidad del equipo, la carga y las condiciones de operación. Por ello, el ΔT debe utilizarse como un criterio de apoyo y no como el único elemento para decidir una intervención.
Ejemplo de interpretación
Durante una inspección se observa que una de las tres fases de un interruptor presenta una temperatura 18°C superior a las otras dos fases, operando bajo la misma carga. Este patrón es compatible con una resistencia de contacto elevada en esa fase. Sin embargo, antes de concluir que existe una falla, conviene verificar la corriente del circuito, el torque de las conexiones y descartar errores asociados con la emisividad o reflejos térmicos.

Buenas prácticas durante la inspección
Para obtener resultados confiables en una inspección termográfica de tableros eléctricos se recomienda:
- Realizar la inspección con el tablero en condiciones normales de carga.
- Verificar que el tablero haya alcanzado estabilidad térmica antes de inspeccionar.
- Mantener una distancia segura conforme a los procedimientos eléctricos aplicables.
- No abrir tableros sin cumplir los procedimientos de seguridad eléctrica correspondientes.
- Utilizar el enfoque adecuado para evitar errores de medición.
- Comparar siempre componentes equivalentes.
- Registrar simultáneamente la imagen visible y el termograma.
- Documentar la carga del circuito cuando sea posible.
- Registrar la emisividad utilizada y los parámetros de medición cuando la inspección forme parte de un programa de seguimiento.
- Realizar inspecciones periódicas para analizar tendencias.
Estas prácticas aumentan significativamente la confiabilidad del diagnóstico.
Limitaciones de la termografía en tableros eléctricos
Aunque es una herramienta muy eficaz, la termografía presenta limitaciones. No todas las fallas eléctricas generan un patrón térmico observable en la superficie del componente.
Además:
- Un tablero con baja carga puede ocultar problemas de contacto.
- Una superficie metálica brillante puede producir reflejos térmicos.
- Un componente caliente no siempre está defectuoso; puede estar operando bajo mayor carga.
- Componentes internos completamente encapsulados pueden desarrollar un defecto sin que este genere inicialmente una anomalía térmica observable desde el exterior.
- El diagnóstico debe complementarse cuando sea necesario con mediciones eléctricas, pruebas de torque o análisis adicionales.
La termografía identifica patrones térmicos y diferencias de temperatura; determinar su causa requiere interpretar correctamente el contexto de la inspección.
¿Qué fallas puede detectar la termografía en un tablero eléctrico?
La termografía permite detectar conexiones flojas, sobrecargas, desequilibrios de carga, contactos deteriorados y problemas de corrosión o contaminación, siempre que exista carga suficiente para que la anomalía se manifieste térmicamente. No sustituye otras técnicas de diagnóstico ni las mediciones eléctricas, pero permite priorizar dónde enfocar la inspección y las acciones de mantenimiento.
Conclusión
La inspección termográfica en tableros eléctricos es una de las aplicaciones más eficaces del mantenimiento predictivo porque permite identificar incrementos de temperatura y patrones térmicos anómalos antes de que evolucionen hacia fallas que comprometan la continuidad operativa.
Su verdadero valor no radica únicamente en localizar puntos calientes, sino en interpretar correctamente las diferencias de temperatura considerando la carga, las condiciones de operación y la comparación entre componentes equivalentes. Utilizada de forma sistemática dentro de un programa de mantenimiento basado en condición, la inspección termográfica permite detectar problemas de forma temprana, reducir el riesgo de fallas inesperadas y respaldar decisiones de mantenimiento basadas en la condición real de los activos y mejorar la confiabilidad de las instalaciones eléctricas a lo largo del tiempo.